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VIDA COTIDIANA 

18 consejos para afrontar con éxito una entrevista de trabajo

En este post quiero exponer 18 consejos para poder hacer una entrevista de trabajo decente. Yo he ido a bastantes en mi vida, y por eso he creado esta lista que creo que os puede servir. No todas me han salido bien, así que podéis no hacerme caso.

1.

En primer lugar es importante ir con tiempo. Lo de la puntualidad parece obvio, pero veo necesario recordarlo. Llegar sudando y con el pelo pegado a la cara porqué has tenido que correr, no causa una buena impresión.

Crees que llegas así, pero no.

Piensa en lo que tardarías un día normal en ir a ese sitio, y le sumas una hora y media más, ya que por el camino te puede pasar de todo: equivocarte de metro, perder un autobús, darte cuenta a medio camino que te has dejado algún documento de los 23 que te han pedido, etc.

Y si no te pasa nada de eso, pues mejor, que así te dará tiempo de tomar un café antes de entrar.

Y esto lo relaciono con el punto 2.

2.

Intenta ir despierto. Si vas medio dormido lo tendrás más difícil para orientarte. Además, las marcas de las sábanas en la cara no acaban de transmitir profesionalidad.

A no ser que la entrevista sea para probar colchones, entonces sí, pero de eso no hay mucha oferta, que lo he mirado.

3.

Intenta completar el trayecto. Parece lógico, pero es que yo una vez, cuando estaba ya a mitad del camino, me lo pensé mejor y volví a casa. Me di cuenta que no quería ese trabajo.

Sí, a veces soy un poco lince reaccionando.

Llamé a la oficina en medio del transbordo de Diagonal, informando de que al final me rajaba.

No hagáis lo que hice yo y simplemente quedaros en casa. No tiréis un viaje de metro a la basura, que van muy caros.

4.

Cuando llegues a la zona de la entrevista, no es necesario que lleves tres folios con las indicaciones de Google Maps, pero está bien tener batería por si te pierdes. Un día estuve más de media hora en una calle buscando un número que no existía.

5.

Si consigues encontrar el edificio y hay ascensor, es importante mirarse al espejo para repasar el atuendo.

Si has superado el punto 2, entonces ya no hay que preocuparse por si vas en pijama.

Si llevas una parte de la camiseta por dentro y otra por fuera, arréglalo. Que no piensen que vienes directo de un after.

Y SOBRETODO, si eres chica (o chico, aquí cada uno…) y te has pintado los labios, fíjate en que no se te haya quedado pintura en los dientes. Si llegas así a una entrevista, tu vida profesional se dará por finalizada por siempre jamás. Es algo irreparable.

Ten presente que tampoco vas a ligar, así que tampoco te pases.

Buscas trabajo, no al padre de tus hijos.

6.

Memoriza el nombre de la persona con la que has quedado, pero no hace falta que lo digas a todos los que te cruces mientras la esperas. Si lo dices en recepción ya vale.

Lo digo porqué yo, con los nervios, justifico mi presencia allí con cada trabajador de la oficina que pasa, para que no piensen que he entrado a robar.

Después de veinte minutos pensando que todos lo que se te acercan son tu entrevistador, y ver que no porqué pasan de largo, por fin llegará.

Seguramente se disculpará por la espera y pondrá de excusa que la impresora no iba y que no podía imprimir tu currículum. Tú te preguntarás, entonces, que por qué te lo habrá hecho traer a ti si ya lo tiene él.

Sonríe, finge que te lo crees y síguelo.

7.

Nunca des dos besos a la persona que te va a entrevistar. No eres una pretendienta que va a ligarse a su tronista, así que ten un poco de decencia, porfavor.

Sí que es verdad que cada caso es diferente, pero tienes que esperar a que el interlocutor decida el tipo de saludo que se va a utilizar para la ocasión. Observas y luego procedes.

8.

Si te ofrecen tomar algo de beber, mejor di que no, para evitar que con los nervios te atrevas a pedir algo más que un vaso de agua.

9.

Espera a que el entrevistador se siente y evita piropear el despacho, para que no se note lo desesperado que estás para que te den el trabajo.

Obviamente tampoco le eches flores a él, que eso va a quedar muy raro.

10.

No empieces a hablar como una loca para romper el hielo porqué esto no es una cita a ciegas.

Posiblemente te preguntará si has tardado mucho en encontrar el sitio. Esto siempre lo dicen. Tú sonríe y di que no, que lo has encontrado a la primera.

En este punto evita que los tres folios de Google Maps te sobresalgan del bolso.

11.

Intenta hacerles creer que ese es el trabajo de tu vida, aunque en realidad estés allí para poder ganar dinero rápido y fácil. “Madre mía, y tanto, me encanta captar socios en plena calle! He nacido para eso”!

12.

Aunque intentes disimular, posiblemente el entrevistador ya sepa que lo único que te interese saber es cuánto dinero vas a cobrar. Así que intenta que no se te note mucho que eres pobre.

13.

Si te preguntan qué cosas has aprendido en cada trabajo que has estado, llévalo pensado de antes, que a veces se dicen muchas tonterías por el hecho de improvisar.

Me refiero a las respuestas tipo: en este trabajo de cara al público he aprendido a saber tratar a la gente estúpida, porqué un día blablabla tres horas de anécdota. No. A esa persona no le importa tu vida, y agradecerá un poco de síntesis porqué posiblemente quiera parar ya a desayunar.

Es que si no, te va a cortar la historia a la mitad y tú vas a estar incómoda el resto de entrevista porqué sabrás que piensa que eres una pesada.

Si pasa esto no te disculpes más de cuatro veces.

14.

Cuando te digan la famosa frase de “defínete en tres adjetivos”, no pierdas los nervios. Esto lo ensayamos en casa.

Vale no, mentira. Aquí no tengo consejo para darte. Ese día te lees el horóscopo de Esperanza Gracia e improvisas a partir de ahí. Los puntos fuertes de tu signo pueden sonar bien como respuesta a esa pregunta. Creo.

15.

Si te preguntan porqué ya no estás en los anteriores trabajos, cuenta una excusa del tipo: vinieron unos marcianos en una nave espacial, se llevaron el edificio de la empresa en la que estaba, y yo aparecí tirada en un descampado.

Mejor esto que decir que odiabas a tu jefe o que se te caían las pizzas encima de los clientes cuando servías una mesa.

16.

Si vives la maravillosa experiencia de participar en una entrevista en grupo, ve con los juegos estudiados de casa. Internet está lleno de estas adivinanzas. Yo creo que esto lo hacen para que el tío de recursos humanos ocupe la mañana en algo que no sea hacer contratos. Para que se divierta un poco.

Una de las preguntas de la terapia puede ser la de: Qué te llevarías a una isla desierta?

Si respondes que a Sayid de Lost, posiblemente crees un silencio incómodo en la sala. Pero si yo estoy allí, me levantaré despacio y empezaré un aplauso lento para que todos me sigan.

Nadie me hará caso y nos echaran a los dos de allí, pero no pasa nada: el mundo está hecho para los valientes.

17.

Si no te han sacado a la fuerza del lugar de la reunión, y sigues interesada en el trabajo,que no se te note mucho que tienes ganas de saber si has pasado a la segunda fase.

Y si has decidido que no vas a aceptar trabajar allí ni borracha, aguanta el tipo hasta la despedida, con una sonrisa siempre, y en cuanto puedas sal corriendo.

18.

Hay algunas veces que ves que la estás liando con tus respuestas, y que tu experiencia no cuadra con nada de lo que piden, pero en cambio te dicen que puedes empezar a trabajar con ellos el próximo lunes.

Si pasa esto, reacciona rápido, porqué quiere decir que ese trabajo es un mierdolo muy grande, una estafa, o que en el vaso de agua que te has bebido te han puesto una substancia para dormirte, y que más tarde vas a despertar en una bañera llena de sangre y sin riñon.

Vale, eso no. Pero algo raro pasa. La gente no va regalando trabajos, aunque si sigues estos maravillosos consejos, puede que algo consigas.

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